martes, 15 de marzo de 2011

idus de marzo



Para los negocios secretos utilizaba una manera de cifra que hacía el sentido ininteligible, estando ordenadas las letras de manera que no podía formarse ninguna palabra; para descifrarlas tiene que cambiarse el orden de las letras, tomando la cuarta por la primera, esto es d por a, y así las demás. 

Seutonio, Vida de los Césares.

sábado, 5 de marzo de 2011

Miradas miradas 10

Un retrato que te observa sin saber, sin palabras.
Ya te inventas lo que te dice, ya lo que calla.





Memory of Love
(Recuerdo de amor)


No basta el silencio
no el olvido
no la cicatriz

a la memoria
de hoy
el ansia
de ayer
deja
inerte
y aterida

me basta
una sola pupila
rastrada
de haber llorado
de haber llorado
lo hubiese leido
en tus labios

no basta una venda en el alma

huir
tras
haberte
súbitamente
recordado


Kwon Kyung Yup

viernes, 4 de marzo de 2011

Cierta incierta lente 016



apenas un escombro
la mayor de mis montañas

aquí abajo yo
allá tu difusa

te deformas
en cúmulos

contrasta colores
colores difusos

difuminando

entorno los ojos
me miras y no me ves
¡eh! aquí abajo

lógica difusa

viernes, 25 de febrero de 2011

¿Los cuentos?
de B. Lorenzo ¿para leer de pie?


A veces lo extraordinario aparece.

Escribe Belén Lorenzo:

Entre Paréntesis

Un poema extraordinario que ella llama nanocuento. (Ella sabe que no acabo de entender la razón de una nueva categoría existiendo una anterior que la ajusta).

Pero lo sustancial sigue siendo la obra.

Admirable.

No más. No menos. Sobran comentarios.

domingo, 23 de enero de 2011

Newtonianos:
Alexander Pope

Nature and Nature's laws lay hid in night:
God said, "Let Newton be!" and all was light.





La naturaleza y sus leyes yacían escondidas en la noche:
Dios dijo "¡Sea Newton!" y todo se iluminó.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Las Hendiduras de Germán Machado Lens



está el poema en las hendiduras de la palabra

es un breve, y para mi definitivo, poema de un solo verso de mi amigo Ernesto Suárez de su libro “La casa transparente”. De él tomé el título para este lugar.

Hace algún tiempo, tecleando en un buscador de Internet “hendiduras poesía”, encontré un poemario de un autor uruguayo que se titulaba “Hendiduras”. Entonces no pude leerlo con la calma requerida, pero lo anoté para una posterior digestión (literaria). Encontré, en sus primeras páginas, unos versos que decían:


Las palabras son hendiduras
en la tierra segada / los mitos
tajos hondos / el silencio
cicatrices olvidadas

La coincidencia en el uso de los conceptos de HENDIDURAS y PALABRAS, era un buen motivo para haberlo sacado aquí mucho antes.

Pero está claro que había una curva vital que no me lo permitió. La conclusión llegó con el número 4 de la revista “La casa transparente”. Para ella, mi amigo Daniel Bellón nos trajo los enormes poemas (en su presencia y profundidad) de un escritor uruguayo: Germán Machado Lens, casualmente el autor de “Hendiduras”. De esta manera se cerró una vuelta de la lemniscata (no siempre tendrá que ser un círculo).

Esta es mi lectura de la poesía contenida en este libro. Trataré que sea caótica y desordenada y obligar con ello a que quien no haya leído el texto haga la suya. Esto me hicieron los poemas de Hendiduras de Germán Machado:



Los poemas de Hendiduras de Germán Machado Lens obligan. Quizás sea la severidad de la que hace gala, de manera explícita, el autor en este libro.


La severidad puede ser bella,
que la belleza sea severa.

Es severo y disciplinado, ofrece sólo aquello que consideró imprescindible. El lector se ve obligado a buscarse la vida en ellos, a indagar sus propias pistas, a penetrar, finalmente, en las hendiduras que la palabra-objeto crea en su propio entendimiento. Quizás no he entendido nada o no he caído en la semántica del autor o en sus referencias. Pero atrapado por sus honduras, me he permitido una recreación a partir de sus versos. Como un niño que juega con piedras en el suelo. Las encuentro, las recojo y, con ellas, formo pirámides antiguas y edificios postmodernos y lugares míticos. A otras las torno personajes, héroes y villanos, también en mis monstruos del pasado. Finalmente, construyo historias ante mis ojos, en medio de sus poemas.

Por ejemplo, al leer Generaciones inventé la historia de una mujer en un mundo ajeno (¿será el de los hombres?) donde, en el esfuerzo, se convierte en si misma. Una historia en tres partes y conclusión:


1ª parte:

toda niña, en su niñez, tiene una manera de evitar el sacrificio
[...]

2ª parte:

toda muchacha tiene
una manera de vengarse en las miradas cegadas
[...]

3ª parte:

la mujer que no secundó el sacrificio
sostiene la nobleza feroz

4ª parte y conclusión (que omito)

en la exacta palabra que
supura cuando la insultan
[...]


Invento otra historia en Rambla portuaria. La de un lugar donde El Final ya llegó. Es casi una novela de anticipación. Un pequeña recreación, una visión post-apocalíptica de los restos de una población costera tras el toque de los clarines del Hasta Aquí Llegamos. Vean su escenario:


llueve sobre los féretros
repica un campanario
el sol es una llaga en el cielo nublado
y en el mar un arco iris
el frío

y allí ya no están ni los redimidos ni los condenados, únicamente en un bucle eterno inanes personajes de sabores, olores y colores diluidos. Vean la sentencia final:


las palabras no alcanzan para limpiar el aire
las palabras no alcanzan para curar el daño




Los poemas de Hendiduras se me presentan monocromos, unas veces azules, otras rojos, otras verdes. Cada uno de ellos ofrece una gama enorme de intermedias tintas. Allí, en esos versos, se aplica la luz y son claros, en aquellos se escapa y son sombra, en estos las gamas se extienden en juegos sonoros:

Ejemplo en Nunca y siempre...


el ciego se hunde en el gran hormiguero de la sabiduría
aferrado a su bastón y a su recuerdo
                                       
el ciego era un niño que observaba
cuando veía
                    y cuando veía
                    por el bastón del ciego
                    descendía una fila de hormigas


Ejemplo en Hastío...

su cuerpo
partícula lejana
del hastío
                                       
                    légamo
                    lodo
                    limo

Los poemas de Hendiduras los siento metálicos, de sonoridad, textura e incluso de sabor. ¿Sanguíneos?


Ejemplo en De los engaños...


fulgores acres
donde los sueños arden
                                       
fuegos    rapaces
humos     espesos
restos      constantes


Ejemplo en Sol nocturno...

mineral desolado
hermético hemisferio
sur cerebral
claustro rodante
órbita elíptica de la neutra pupila

Los poemas de Hendiduras me proporcionan sabidurías. Sorprendido, apunto ideas que, por evidentes, no me explico como no aparecieron así expuestas en los antiguos anales de las memorias.


Dicen...

nacemos solos
morimos de uno en uno

Dicen...

las horas traen
un círculo infinito
peonzas ciertas

Dicen...

Memorando:
acordarme mañana de escribir un poema
que supere los que he escrito hasta hoy,
y me ayude a olvidarlos.


Y así continúan y podrás encontrar más Dicen...




Finalmente me quedaré con un poema para mis propias...


HENDIDURAS
                   
I
cuerpo arraigado / lenguaje
hendido sedimento
                                       
jugada
                    una palabra
                    que valga
                                       
II
                                       
no hay caso / en este juego
las reglas nunca son claras
                                       
se miran las palabras
—superficiales—
las hendiduras fugaces
                                       
otra jugada
                                       
                    ¿y cómo poder saber
                    si no ha sido derrotada?

viernes, 24 de diciembre de 2010

Nieve en Dublín


Me dicen que mis amigos están bloqueados en dublín. Ulises se sube el cuello de su abrigo y mira a esa niña de pelo negro un tanto inquieto. La niña no deja de sonreir jugando con la nieve como si nunca la hubiera visto. Hace un muñeco y le pone un oscuro palito en la boca y parece que fumara. Arde el cigarro en contradicción con el frio del aire y las nuevas políticas antitabaco. Los hombres lloran en los aeropuertos. Desean volver a sus lejanos hogares y dicen que mis amigos cogieron muchos nervios. Mandan semeeses por doquier y vuelven a su hotel que será su casa de nievidades o navidades. Arrastra molly malone su carro. Ya sus cestas vacías de moluscos. Su piel está más que pálida, está transparente. Alive, alive o!, alive, alive o! Crying cockles and mussels alive, alive o! En los escaparates de las agencias de viajes se ven las fotos de playas cálidas y doradas en canarias. Alguien consigue un enlace por barcelona. Parecen mis amigos más tranquilos y la abuela les recuerda, por teléfono desde aquí, que lo importante es la salud.
Hay nieve en dublín y las fechas no eran para estar aquí. Tres como en un portal de dia 24. Los planes propuestos no eran estos. Eran otros los planes, pero dios lleva un par de días controlando el cielo como el diablo controla las torres de control. Un tipo de nueva zelanda se mata en una moto. Los de u2 le dedican una canción sobre una colina y un árbol. En nueva zelanda es verano y una amiga me manda fotos desde allí y parece que hiciera frio. Allí también. ¿Conoces el restaurante el ganso azul? Estará azul por la nieve, claro. Busca un cálido café james joyce donde empañar sus gafas al entrar. Llamaré a mis amigos de las palmas por si allí también hace frio. Mañana iré a gran canaria y el mar moverá el barco. También llamaré a mis amigos de la palma que me han felicitado fiestas, por sms también.
Swift amarrará una flota entera de barcos veleros británicos y la arrastrará por todas las frías aguas del atlántico, como transformado en un gulliver gigante, para atraer a los turistas, también británicos, hasta aquí. Quizás, como piratas, los turistas de piel colorada ataquen ¿o atraquen? cadiz o santa cruz de la palma. Quién sabe. Será el cambio climático o la crisis. Sé que mis amigos están en dublín con nieve y llena de gentes atrapadas queriendo coger un avión y volver. A mi me gustaría poder ponerme un abrigo esta noche, y asomar mi nariz al frío haste que moquee sola y llegarme hasta la casa de mis amigos, como hacían las familias cuando yo era chico. Obligaciones sociales que no tenían un fallecido por medio.
Nieve en dublín y el teide nevado de postal. Sólo arriba, en las cañadas no hay. Supongo que en sichuan también está nevando. Pincho en un pronosticador del tiempo y verifico que está nevando en dublín. Una niña de pelo negro, ojos alegres y sonrisa pícara mira fascinada la nieve. Abrigada coge la mano de su madre por las calles llenas de gentes. Unas viven allí y miran los carros de caballos que pasean turistas todos los días. Otras desearían coger un carromato, más que sea, o una nave espacial o un globo aerostático, para volver. Y no llorar para volver y dejar de estar lejos en dublín, en el aaiún, en pekín o en caracas. Claro esta noche hay gentes tan lejos de otras gentes. Mis amigos me mandan un sms que dice: Felicidades desde dublín nevado. Atrapados hasta el 26 pero bien. Aquí hace frio.